Reportajes con un toque cinematográfico, la clave de las bodas 2019

Os contamos el nuevo concepto que va a revolucionar las bodas en 2019: el toque cinematográfico en las fotografías.

¿Quién no ha querido tener una boda de película? La técnica cinematográfica en vídeos y fotografías de boda está alcanzando una gran repercusión en el mundo nupcial. El estilo documental periodístico está evolucionado con un toque propio de las películas de Hollywood.

Adolfo Bianco es un nuevo concepto de fotografía de bodas alejado de la concepción tradicional, ya que apuesta firmemente por la naturalidad, sin poses artificiales. Su estilo fotográfico es el resultado de años cuidando los detalles. La luz natural y el color hacen que muchas parejas hayan confiado en él.

Un estilo muy personal

La Cinematografía es la creación de imágenes en movimiento y está muy relacionado con el arte de la fotografía.

Adolfo Bianco tiene un estilo muy personal, con un color en las fotografías propias del toque cinematográfico (tanto a la hora de hacer fotografías como a la hora de editar las imágenes). “Para mí una boda es muy importante porque sé lo que para vosotros significa ese día y quiero que tengáis la tranquilidad de que tendréis unas fotos increíbles”, confiesa este profesional. Trabaja con cámaras digitales con las que consigue capturar los pequeños detalles como pueden ser las miradas. Pero indudablemente pone mucha pasión y cariño en todo lo que hace.

Creer en lo que uno hace

La forma de trabajar de Adolfo Bianco es sencilla. Antes de la boda realiza una preboda, para que os lo paséis bien y estéis más cómodos el día de la boda. Ese día estará con vosotros desde los preparativos hasta el baile. No hará posar a ninguno de vuestros invitados, simplemente observará y captará los momentos más emotivos para que siempre los podáis recordar. Además, podréis contar con su asesoramiento para que el resultado sea perfecto.

Para este profesional, el contacto con los novios es primordial: “No pertenezco a ninguna agencia de fotógrafo, yo asisto personalmente a cada boda. Hay veces que los novios contratan un servicio de un estudio y luego las fotos no tienen nada que ver con lo que pensaban ya que el fotógrafo que acude a la boda no saber nada de los novios”.

Él acude a cada enlace sabiendo detalles de los novios, cómo se conocieron,  con una preparación de la boda previa y planificando el reportaje con ellos. Les da una edición personalizada a cada boda y sobre todo le pone mucho amor a lo que hace. Ante todo, le importa mucho el resultado.

Planificación y preparación

Este fotógrafo lleva 15 años de experiencia a sus espadas. Adolfo Bianco explica que hacer un reportaje de boda lleva un trabajo previo antes de de la celebración así como una planificación y organización. “Yo voy muy preparado a cada boda. Evidentemente son muchas horas de trabajo estando muy concentrado. Y editar cada imagen… es más trabajo de lo que la gente pueda pensar pero cuando te apasiona tu trabajo disfrutas del proceso”, asegura el profesional. Para conseguir este exquisito trabajo, este especialista se inspira es el cine, las revistas y los libros de fotografía que ha estudiado a lo largo de todos estos años.

No existe la boda perfecta ni falta que hace, lo importante es que los novios disfruten de su día. Siempre insisto en esto, hay que dejarse llevar por las emociones”, nos subraya.

¿Qué se busca en un buen fotógrafo?

Lo primero, según Adolfo Bianco, es ver su trabajo, y  preguntar al profesional como hace un reportaje de boda, cuál es su estilo y forma a la hora de trabajar. Así como preguntarle cómo entiende él el concepto de boda para ver si se ajusta a lo que los novios quiere “ver si hay conexión”, define. Hay que busca a ese alguien que os haga y os vaya a hacer sentir seguros y cómodos en el día de la boda. Alguien con el que podáis tener feeling.

No hay dos bodas iguales y cada pareja es diferente, por eso hay que escuchar y conocer a las parejas antes. Y es que la meta Adolfo Bianco es que cuando los novios vean sus fotos de boda dentro de 20 años se emocionen con el recuerdo de su reportaje. Un último consejo: “Que sean ellos mismos, que se dejen llevar y sobre todo que disfruten”.

‘La belleza es para todos’

Ese es el lema de la sesión de fotos que han protagonizado y que busca reivindicar el papel activo de este colectivo en la sociedad y en el entorno laboral

Reivindicar que pueden tener un papel activo en la sociedad y en el entorno laboral. Ese es el motivo por el que, para conmemorar el Día Mundial del Síndrome de Down, personas de este colectivo se han convertido en modelos por un día. Han protagonizado una sesión de fotos muy especial organizada por la Fundación Síndrome de Down (Down Madrid) y el portal de bodas Zankyou. También han colaborado empresas comprometidas con esta iniciativa, como el Hotel Room Mate Óscar, Balmaseda (vestidos de fiesta), La Petite (peluquería y maquillaje), Coolook (joyas) y Adolfo Bianco (fotógrafo).

Desde hace algunos años la moda es uno de los sectores más activos a la hora de contar con personas con síndrome de Down, mientras que otros sectores, como el cine, también están haciendo su aportación al facilitar una visibilidad exponencial sobre la inclusión

Zankyou ha querido retratar, en esta sesión de fotos cuyo lema era ‘La belleza es para todos’, que todas las personas tienen derecho a cumplir sus metas a su manera. En esta sesión, un grupo de jóvenes con síndrome de Down han posado como modelos con trajes de boda para reivindicar su inclusión laboral.

Infantilización del colectivo y formas de vestir

Por desconocimiento, la sociedad tiende a infantilizar a las personas con síndrome de Down, una situación que dificulta su inclusión, ya que, aunque sean adultos, se les sigue tratando como niños. Además, la manera de vestir es un aspecto fundamental en su inclusión. Si a la infantilización que se hace sobre las personas de este colectivo se le suma que no se tenga en cuenta la importancia de que vistan de forma adecuada según la situación en la que se encuentren, su inclusión social y laboral se puede ver mermada.

La forma de vestir puede ser una herramienta para fomentar la inclusión de las personas con síndrome de Down y ayudar a que se modifique esta actitud infantil con la que algunos se dirigen a ellos. Desde Down Madrid abogan por relacionarse con las personas de este colectivo ‘teniendo en cuenta su edad y su momento madurativo’. Tratar a las personas con síndrome de Down acorde a su edad y que tengan en cuenta su aspecto físico ayuda a que ellos también sean conscientes de cómo se ven y cómo se perciben. Este acutoconcepto es importante para conocer la percepción que tienen los demás y las expectativas que tiene de ellos, algo fundamental a la hora de conseguir la inclusión en la sociedad de estas personas.

Por todo ello, es tan importante que se fomente la autonomía propia de los años que tienen, las bromas, el tono de voz, el respeto y su forma de vestir adulta. Detalles de gran importancia que también lo son para el resto de personas en el desarrollo de su autoconcepto. 

La inserción laboral es fundamental para las personas con síndrome de Down. Se estima que en las empresas ordinarias trabajan tan solo alrededor de un 5% de las personas con síndrome de Down en edad laboral. En cuanto a los puestos que suelen desempeñar los más comunes son auxiliares administrativos y de sala en restauración, reponedores, auxiliares en entornos educativos, residencias, entre otros.

Por su parte, Zankyou lleva más de 10 años apoyando las causas benéficas a través de micro-donaciones en sus listas de boda y participando en iniciativas para la concienciación social junto a fundaciones como Down Madrid. El CEO de Zankyou.es, Guillermo Fernández Riba, indica que es importante que las empresas también “den visibilidad a los logros y necesidades que ayudan a ofrecer la mejor ayuda posible a las familias”. “Concienciar es una labor de todos”, concluye. 

Alegría y buen rollo: la boda de Lorena y Manuel

La amistad solo puede dejarnos cosas buenas, tan y tan buenas, como en muchos casos, el amor de nuestra vida. Eso precisamente fue lo que les ocurrió a Lorena y Manuel. Se conocieron a través de unos amigos en común, allá por el año 2005, y tras más de una década de amor, decidieron que formalizarían su compromiso. En un viaje a Kioto (Japón), Manuel le pidió matrimonio, en un pequeño restaurante del casco antiguo de la ciudad. Por supuesto, la respuesta de Lorena ¡fue un gran “SÍ”!

Los novios

Y pusieron fecha a su boda: sería el 9 de junio de 2018. Lorena se decantó por un vestido de la colección White One de Pronovias, el modelo Ortiz, un diseño en color blanco de corte sirena y con la espalda descubierta que le sentaba como un guante. Para su ramo de novia siempre había soñado con un bouquet de flores blancas, al que añadió follaje verde combinando eucalipto y olivo.

Del maquillaje y el peinado se encargó el equipo de María Ruiz Estilistas, que trabajó el cabello con ondas suaves y un recogido medio con un tocado. En cuanto al maquillaje, apostaron por un estilo sencillo y natural que resaltara la belleza de la novia.

En cuanto al novio, escogió un traje azul de la firma Corneliani que combinó con una corbata estampada y un prendido de flores. ¡Sencillo pero muy elegante!

La ceremonia

La ceremonia religiosa tuvo lugar en la Iglesia de Santa María Micaela, en Guadalajara, una cita que Adolfo Bianco no quiso perderse. Este fotógrafo de bodas inmortalizó cada uno de los instantes más emocionantes bajo una mirada natural y sin poses forzadas. Los novios se sienten realmente orgullosos de la decisión que tomaron al escogerle para crear los recuerdos de su gran día: “Las fotos nos encantaron y su estilo se ajusta al nuestro. Realizó un trabajo muy profesional y muy cercano que nos hizo sentir en todo momento muy cómodos”.

Después de la ceremonia, la pareja disfrutó junto a Adolfo Bianco de una pequeña sesión íntima en la que dieron rienda suelta a su amor. Para ello, es importante que los novios disfruten de confianza y complicidad con su fotógrafo, algo que este profesional se esforzó por conseguir, para hacerles sentir como si fuera un amigo y sin que notarán su presencia. Esa es la única manera de conseguir un resultado lleno de éxito.

El banquete

Tras la sesión de pareja, se dirigieron a Molino Rosales, el lugar en el que celebraron el banquete y donde sus invitados ya les esperaban mientras disfrutaban de un exquisito cóctel, de la mano de Tencook, al igual que el menú. Los novios recuerdan su servicio como inmejorable y destacan su excelente relación calidad-precio.

Los novios quisieron tener un detalle con los invitados a modo de agradecimiento por haberles acompañado en un día tan especial. Decidieron apostar por una donación a una asociación contra el Alzheimer y fotos a cada uno de sus familiares y amigos con una dedicatoria personalizada.

Baile de los novios

Can’t help falling in love, de Elvis Presley, fue la canción que dio comienzo a la fiesta y con la que los novios hicieron su primer baile como marido y mujer. Lorena y Manuel recuerdan su boda como “un día muy emotivo, con gente muy cercana y única para nosotros en la que se respiró buen rollo y alegría por encima de todo”.

Y eso, precisamente, es lo que transmiten sus imágenes: alegría y felicidad; porque cuentan la historia de su boda y cada una de las emociones que sintieron. Si estáis organizando vuestra boda y queréis un reportaje tan lleno de verdad como el de Lorena y Manuel, no dudéis en contar con el servicio de Adolfo Bianco.

Fotógrafo: Adolfo Bianco | Lugar de celebración: Molino Rosales | Vestido de novia: Pronovias White One | Traje de novio: Corneliani | Decoración y catering: TenCook | Maquillaje y peinado: María Ruiz Estilistas | DjSergio Marchamalo